La cerveza, una de las bebidas alcohólicas más populares del mundo, no es sólo una parte de la industria alimentaria, sino también un complejo sistema que integra maquinaria y equipos, tecnología de ingeniería, marketing de marca y experiencia cultural. En todo el mundo, la producción de cerveza hace tiempo que se separó de la elaboración artesanal tradicional a pequeña escala y ha entrado en la era de la industrialización, la automatización y la digitalización. Desde la selección del emplazamiento de la fábrica y la adquisición de equipos hasta el control de todo el proceso de elaboración, cada eslabón determina el sabor, la calidad y la competitividad comercial de la cerveza.