Un sistema de refrigeración enfría rápidamente el mosto, controla con precisión la temperatura de fermentación y garantiza la calidad de la cerveza. Incluye principalmente un enfriador, un tanque de glicol, una bomba y un intercambiador de calor de placas. Con las tendencias de desarrollo hacia la inteligencia, el ahorro energético y la modularidad, es esencial tanto para las pequeñas cervecerías artesanales como para las grandes cervecerías comerciales.